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jueves, 24 de mayo de 2018
PROBLEMAS Y SOLUCIONES
Trabajo en una unitaria actualmente, con niños de 3 a 12 años. Se me ocurren, de entrada, varios obstáculos, pero señalaré sólo uno, referente al primer paso de la clase invertida: la preparación previa antes de la clase. A lo largo de este curso, y con diferentes objetivos, les he planteado sencillos encargos como recopilar o traer información sobre un determinado tema. La mayoría no tienen fuentes de información en casa, carecen de práctica en la búsqueda de información en redes y están bastante condicionados por estructuras tradicionales de aprendizaje. Soluciones que se me ocurren: Dedicar en clase un período de "entrenamiento", proporcionarles en un pendrive diferentes recursos para que "trasteen" en casa, implicar -en ese período inicial- a las familias...
miércoles, 23 de mayo de 2018
INICIANDO BLOG DE APRENDIZAJE
REFLEXIONES SOBRE LA EDUCACIÓN EN EL SIGLO XXI
Vaya por delante que tengo cierta tendencia a dispersarme y a intentar abarcar muchos temas, por lo que termino redactando artículos demasiado farragosos que invitan poco a abordarlos. Por eso, en esta ocasión, me decantaré por dar cuatro o cinco pinceladitas sin entrar en ellas muy a fondo.
1- Observo, un poco atónita, cómo aparecen gurús educativos como setas, más casi que docentes. En muchísimos casos, compañer@s altruistas que comparten experiencias exitosas y nos ayudan con nuestras propias inquietudes y, en otros, personas que ni siquiera han tenido ocasión de probar lo que nos animan a emprender a los demás. No siempre es fácil distinguirlos.
2- Observo también que un montón de principios pedagógicos, estrategias metodológicas, filosofía de base, experiencias,... del Movimiento de Renovación Pedagógica de los 70 (que muy pocos siguieron en España, a pesar de que la LOGSE nació de ese espíritu) aparecen ahora publicadas como novedosas e imperativas. Todas las escuelas infantiles se añaden, en plena segunda década del XXI, el apellido "Montessori", pero en la mayoría de las ocasiones no conocen de qué iba su pedagogía ni por qué necesidades de su tiempo nació, ni, lo que me parece más sorprendente, llevan a la práctica nada parecido. Posiblemente María, en un siglo como el nuestro, desarrollaría una praxis bien distinta hoy en día, 100 años después que, por velocidad de cambio, bien podríamos hablar de una distancia de un milenio. Y la cito como ejemplo, pero sucede lo mismo con Freire, Agazzi, Tonucci, etc. Y no siempre se les cita como fuente o referencia, sino que, para asombro de propios y extraños, se vende como revolución innovadora.
3- Como la rentabilidad económica ha invadido todos los sectores de nuestra sociedad, es difícil que la escuela escape de la lupa que la observa en estos mismos términos. La publicidad es una herramienta potente que visibiliza el éxito de determinados centros e invisibiliza (y "desaparece") el de otros que no tienen como objetivo la competición o la venta. Todo lo que hacemos lo hemos aprendido de nuestros colegas. SIEMPRE. Sin embargo, esos auténticos descubridores por experiencia permanecen anónimos mientras otros venden como propias actividades que jamás han llevado a cabo. Esto no es muy grave porque quien se dedica a esto por verdadero gusto no lo cambia por el oficio de feriante. Pero sí tiene consecuencias serias, desde el momento en que la brecha entre centros con recursos y centros sin ellos se agranda por la política de la administración de dotar con fondos a quien se publicita y privar de ellos a quien no lo demuestra con papeles y foto con el político. Esta trampa parece ya insalvable cuando, además, hace unas semanas sale, en Castilla y León, una orden que impide o dificulta el que los centros públicos aparezcan en prensa, instrucción que no afecta a concertados o privados (al parecer, la protección de la privacidad de los menores depende del precio de la matrícula que paguen y, difícil de creer, en disfavor de los que más paguen).
4- Relacionado con lo anterior, es fascinante ver el mundo de recursos que se ha abierto en pocas décadas gracias a Internet. Si a nivel personal me conmoví la primera vez que chateé con desconocidos que estaban conectados al otro lado del planeta, a nivel profesional las posibilidades son tales, y crecen a un ritmo tan acelerado, que a veces me quedo sin respiración. Pero no dejo de ver, a la vez, que cuanto mayor es el avance, mayor es el descuelgue de determinados centros: escuelas rurales con torres parcheadas con material reciclado frente a colegios de élite con pantallas de grafeno. Bien es cierto que eso no significa tanto como puede creerse, y que hay recursos TIC (y no TIC) para los que no necesitamos apenas nada más que las ganas. Pero me gusta señalar el peligro de que, si un día la escuela termina siendo exclusivamente digital, en no pocos centros se suspenderían las clases día sí y día también porque no hay red o porque se ha estropeado una pantalla y al técnico no le toca venir hasta dentro de tres meses...
5- Lo positivo: otra vez (en los 80 vi lo mismo y he leído -sobre la ILE- que antes también sucedió algo comparable) un montón de gente alrededor con ganas de hacer cosas, con ganas de darle un patadón estratosférico a la escuela tradicional, con ganas de disfrutar con lo que hacemos y de dirigirnos a lo que de verdad importa, con ganas de construir, con ganas de significar, con ganas de avanzar. Eso me gusta. Me gusta mucho. Muchísimo.
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| FraTo (Francesco Tonucci) |
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